
Paul Oakenfold, adicto al estrellato
Nunca se ha negado que Paul Oakenfold sigue en el mundillo de la electrónica y los DJs no porque se crea la ética de la fiesta, la unidad y el amor en la pista de baile, sino por algo mucho más prosaico y terrenal: está en esto por la pasta. Quizá en sus primeros años como profesional sí apoyara incondicionalmente el crecimiento de la escena, y sus producciones para Happy Mondays y sus remixes para Massive Attack siguen siendo pequeños hitos de la electrónica de baile popular. Pero hace mucho tiempo que murió ese Paul Oakenfold. El actual sólo piensa en trance, en películas, en venderse su mansión y en seguir amasando pasta y más pasta. La última de Oakenfold es ésta: el DJ inglés afincado en Los Ángeles será el telonero del concierto que ofrecerá Madonna en el estadio de Wembley el próximo 11 de septiembre. Nada más y nada menos. Eso sí, lo que para cualquier otro DJ sería el punto culminante en una carrera hacia la celebridad, para Oakie seguirá siendo poca cosa: nada podrá compararse para él a a aquel día en que pinchó antes de un concierto de U2 en Dublín… Un tipo pobre, vamos.



