/// Jueves 18 de Octubre ///
Funking Bass:
THC live!
//////////////// 23:00 horas /////////////////
Thc nace de la mano de Roberto Irisarri “Teto”, Aitor Arteaga y Gorka Pastor en el año 1999... Será a principios del 2002 cuando la banda comienza a tomar su forma definitiva con la progresiva integración de los distintos miembros y componiendo nuevas ideas más cercanas a la música de baile y el house sin apartarse del drum’n bass y otras tendencias.
Aunque nace como una propuesta electrónica, los intérpretes van dando forma y color al resultado sonoro haciéndolo más orgánico, por lo que thc se convierte en un grupo pionero en nuestro territorio al ejecutar acústicamente la gran mayoría de los timbres (exceptuando secuencias de base y detalles electrónicos) tanto en el directo como en sus grabaciones. Thc funde principalmente el color del jazz, del funk o incluso del rock en el House sin ceñirse a un estilo único. De esta forma podemos decir que el resultado es dinámico, colorista, prestando gran atención al detalle, y lo que resulta más interesante; en contínua evolución.
Su música busca ambientes, sensaciones, colores, hecho que se ve reflejado en las videoproyecciones a cargo de Jero (Funtsak).
Las letras hablan de nosotros mismos, de el porqué de las cosas, de la búsqueda personal, no son reivindicativas sino reflexivas, hablan de sensaciones y de la necesidad de mejorar las cosas en nuestro entorno más próximo y actitud personal; de la búsqueda de la esperanza perdida por la humanidad por medio del cambio personal, y de compartir…compartir y disfrutar del camino sin hipotecarlo en pro de paraísos imaginarios… Esto en el aspecto musical se transforma en sonoridades abiertas (acordes suspendidos), en la búsqueda de zonas tranquilas o ambientales que contrasten con momentos muy bailables, en la combinación de timbres electrónicos y naturales (como la voz, el saxo, la flauta travesera o la guitarra acústica), en melodías de valores largos con una base rítmica firme, en la utilización de patrones pianísticos repetidos (recurso típico de los creadores electrónicos) así como de momentos de solos instrumentales. A lo largo de una actuación de thc podemos llegar a oír tanto un piano latino como unos acordes típicos de bossa, un guitarreo rockero o una balada rapeada. Siempre abiertos a nuevas ideas y nuevos experimentos, bañados, eso sí, en el color cálido de la música negra.



