Valladolid, a 12 de agosto de 2007
Todos sabemos que no se pueden meter bebidas de la calle en el interior del
recinto de un concierto, pero lo que nos ocurrió ayer en el festival
PETROLEO ROCK de MIRANDA DE EBRO con su “desorganización” no es ejemplo a
seguir.
Resulta que ya de noche, tuvimos que salir del recinto y lo hicimos sacando
unas consumiciones adquiridas en el concierto. Cinco minutos después, al
volver a entrar, con las mismas bebidas, las personas de seguridad nos
impiden la entrada con ellas, por lo que las tiramos y accedimos de nuevo al
concierto.
Para evitar la misma circunstancia, en la siguiente consumición que
compramos, pedimos, muy amablemente, que nos extienda una factura o ticket
de ella. Nos dicen que no es posible, por lo que hablamos con el responsable
de barra, el cual dirigiéndose muy despectiva y desagradablemente a
nosotros, nos comenta que de lo expendido en el concierto no existe control
alguno para el cliente.
No nos convence y le pedimos si podemos hablar con el responsable de la
organización del festival.
Justo en ese momento, uno de los porteros de la entrada, me agrede por
detrás sin darme yo cuenta, agarrándome cual delincuente, y sin razón alguna
me saca del recinto del concierto junto a mis amigos que le siguen. Así, de
esta forma tan violenta y precipitada, nos impiden totalmente la entrada
para el resto del concierto sin habernos dado explicación alguna para este
comportamiento y actitud ante nosotros.
Por lo cual, nos preguntamos :
· ¿Es correcto fiscalmente la falta de control alguno de los productos
que
en el concierto se vendían?. Incluso, ¿es correcto sanitariamente?. Porque
está claro que ante una posible intoxicación alimentaria el consumidor
quedará sin defensa posible, al no haber nada para demostrar dónde había
tomado lo que le provocó la intoxicación.
· ¿Hasta que punto el hecho de echarnos del concierto, sin explicación
alguna y con agresión física, es denunciable?
Nos gustaría que la organización del festival se replanteara, para nuevas
convocatorias, el tipo de personal que contrata, así como la actitud
irrespetuosa, soberbia y fascista hacia la gente que asistimos, gracias a
los cuales ellos han montado su negocio. Estamos francamente disgustados por
todo ello por lo que hacemos a toda la gente que va a los festivales una
advertencia en cuanto a éste, el PETROLEO ROCK.
Salud!!

