Crónica de Lux Aeterna

Bueno, aprovechando el fin de semana de reposo que me toca por la gripe (cuidaos bien de ella, porque este año viene dura), os voy a contar mis impresiones de la noche del sábado pasado con Cristian Varela en la Rock Star de Donosti. Esta sala, para sus noches electrónicas, se va a hacer llamar Live Club Donosti (¡las salas también tienen a.k.a.s!).

La verdad es que la noche para nosotros estuvo a punto de no empezar, ya que Nox estaba pachucha, y a pesar de que habíamos quedado con la gente del foro a las 00:30 en la puerta de la sala, a las 00:00 aún seguíamos decidiendo si ir o no. Al final tiró más Varela… así que nos pusimos en camino. Una horita y cuarto en la carretera.

La localización de la sala es bastante sencilla de encontrar, ya que se encuentra pegadita a la plaza de toros de Illumbe (de hecho, el escenario con la cabina del DJ se encuentra prácticamente en el burladero). Tienes también como referencia que pasas por al lado del campo de fútbol de Anoeta y de las instalaciones del Baloncesto Bruesa. Si vienes por la autopista A8, deberás salir por la salida de Amara y seguir la dirección de Anoeta. Y después, lo mejor, preguntar… que es lo que hicimos nosotros.

Una vez que llegamos, ahí estaba Ederra esperándonos en la puerta (¿casualidad? jeje). Nuestro primer contacto con alguien del foro fue muy bueno ;) Lo primero que me llamó la atención de la sala fue lo que la rodeaba. El Centro de Ocio Illumbe, en otros tiempos centro neurálgico de la fiesta donostiarra, es ahora una zona casi muerta. Las continuas peleas y malos rollos que se producían fin de semana tras fin de semana en la zona han acabado con el ambiente de la zona. No me fijé demasiado, pero yo creo que no habría más de dos pubs más abiertos… De hecho, si no fuera por el rítmico sonido de los bombos de la Rock Star (que se oían desde lejos, sin importar demasiado porque no es una zona residencial) y de la poquita gente que había por el exterior (hacía un frío del carajo), eso parecería un desierto.

Además, llamaba poderosamente la atención la seguridad que había en los exteriores de la sala, y no hablo de seguridad privada de la sala (que también), sino a la policía. Es una buena manera de sentirte seguro, aunque alguna vez te miraban con cara de “cuidado, chaval, que te estoy vigilando”, jejeje.

El caso es que entramos a eso de la 1:30, con Alx calentando el ambiente. Allí nos presentamos a los foreros de Nortejoven que andaban por allí reunidos. Si no recuerdo mal, además de Ederra estaban David Mara, Goiz DJ, Iñigo, Martiti… y estoy seguro de que me dejo a alguien, pero no recuerdo más. Perdonad, es la enfermedad que embota mis sentidos :D

La sala, se puede decir que es de un tamaño medio, más o menos del mismo o parecido que el Rock Star de Bilbao. El ambiente cuando llegamos era casi como el exterior, bastante frío, porque aún no se había acercado demasiada gente, pero poco a poco fue viniendo más y más gente hasta llenarse. El sonido era bastante bueno, aunque se nota que la sala no estaba destinada hasta ahora a este tipo de eventos tecno y los bombos no sonaban con la fuerza y nitidez necesaria para gozarla del todo, cosa que se noto sobre todo con Varela.

El line up de la noche fue el siguiente:

00:00-02:00: Alx (Nomaklimato)

02:00-04:00: Demian

04:00-cierre: Cristian Varela

De los dos primeros DJs, tengo que decir que no conocía nada de ellos, y me hicieron pasar un rato bastante agradable. Sobre todo Demian que es el que más tiempo tuve de escuchar. Nos ofrecieron un tecno muy melódico y nada machacón.

Como iba de conductor esa noche, poca bebida cayó, una al principio de la noche. Y los precios, como ya nos tienen acostumbrados en todos los sitios, carísimos: 7 euros el cubata y 3 euros el botellín de agua. Quizás la gente de la noche debería plantearse la idea de dejar de sacar los cuartos a los pastilleros con el agua y pensar un poquito más en aquellos que por una razón u otra (no pueden, no quieren) no van a beber. De todas formas, y hablando de dinerito, un puntazo a favor de la sala en los precios de las entradas: las podías conseguir desde 10 euros de manera anticipada y 15 en taquilla, un precio de lujo en los tiempos que corren. Chapeau.

Y por fin llegó la hora de Cristian Varela. Para esa hora la sala ya era algo similar a Londres en sus peores tiempos: había una cantidad de humo que impedía casi ver más allá de dos metros. Eso echó a perder muchas de las fotos de la noche.

De Cristian Varela, ¿qué se puede decir que no esté ya escrito? Pues que es un rey de la noche (sin entrar en polémicas vanas, el lugar de dios lo dejo para mi Mulero), que tiene una técnica impresionante, que vive y disfruta de la música y eso se nota en el escenario y que eso se transmitió al público, que vibró con él. Para mí, sin embargo, tuvo un pequeño problema: la selección de temas. Eso hizo que yo al menos no consiguiera meterme demasiado en la fiesta, para mí fue una pena. La sensación final que tuve fue de cierta monotonía en su sesión. Eso sí, ¡cómo hace scratch el tío, eh! Sorprendente también que incluyera dentro de su sesión una versión para nosotros bastante desconocida del “The Bells”, fue una sorpresa agradable, aunque sea un recurso fácil (más que nada por que fuera un remix rebuscado).

La fiesta duró hasta que el cuerpo aguantó, y como no estaba para muchos trotes, a eso de las 5:30 decidimos retirarnos. Casualidad que el resto de los foreros también se marcharon a la vez, así que compartimos opiniones sobre la noche (casi todos coincidíamos), y nos marchamos para casa.

Finalmente aquí os dejo mi pequeño vídeo de la fiesta de Cristian Varela en Rock Star Live Club de Donostia / San Sebastián:

Más vídeos en esta lista de reproducción; y échale un ojo al reportaje fotográfico completo aquí.

Próxima visita a la sala: ¡John Acquaviva!